COMO TRATAR FRACTURAS

Cómo tratar las fracturas costales

La fractura costal es una de las lesiones más frecuentes en los traumatismos y una de las pocas en cuyo tratamiento no suele incluirse la alineación y fijación. Esto se debe a que la caja torácica es similar a una jaula rígida recubierta en toda su superficie externa por gruesas estructuras musculares, por lo que con frecuencia las fracturas costales, incluso mal alineadas, no modifican la principal función de la caja torácica y permiten que se pueda seguir ejerciendo la ventilación pulmonar.

dolor costalSin embargo, la fractura costal es muy dolorosa, ya que las costillas afectas se mueven con los movimientos respiratorios, los estornudos o la tos, incrementando el dolor, lo que provoca que, de forma inconsciente, evitemos toser o respirar profundo, hecho que facilita el desarrollo de atelectasias e infecciones pulmonares incluso a pesar de los analgésicos sistémicos, especialmente en personas mayores, fumadores o pacientes con enfermedades pulmonares previas. Todo ello complica la recuperación de estos pacientes traumatizados.

Por ello, es importante que los traumatismos torácicos sean valorados precozmente, por profesionales con experiencia y de forma individualizada, para que se descarten otras patologías asociadas y que el paciente pueda beneficiarse de las múltiples posibilidades de tratamiento que incluyen la analgesia oralintravenosa o epidural, la fijación costal y la rehabilitaciónn respiratoria.

La fijación de las costillas fracturadas está claramente indicada cuando se produce una pérdida de la rigidez de la pared torácica, como suele ocurrir en el volet costal o en las fracturas múltiples, pero cada día existe mayor evidencia de su utilidad en numerosos traumatismos, ya que permite conseguir una inmovilización de la fractura y la consecuente disminución del dolor con la respiración o la tos, la alineación de la zona fracturada, lo que facilita la rápida formación de callo de fractura y una recuperación más rápida del paciente.

Las dos primeras costillas, las costillas flotantes y las fracturas a menos de dos cm de la columna son poco frecuentes y difícilmente tratables con fijación, pero en el resto de lesiones se puede plantear la fijación costal, especialmente si están desplazadas y no responden adecuadamente al tratamiento analgésico.
La fijación costal debe realizarse en las primeras 72 horas y en pacientes seleccionados. En la actualidad se dispone de numerosos procedimientos de fijación con agrafes o placas de titanio (stratosTM, Syntex) y progresivamente se han desarrollado abordajes mínimamente invasivos que aumentan la posibilidad de aplicar este tratamiento en un mayor número de pacientes traumatizados

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